febrero 3, 2026

El PRI Nuevo León reivindica su legado como impulsor del crecimiento industrial y la fortaleza económica del estado

El partido señala que la estabilidad y el desarrollo de la entidad se construyeron bajo una visión de largo plazo que priorizó el empleo y la competitividad

El PRI Nuevo León ha reafirmado su papel histórico como el motor que impulsó el crecimiento industrial que convirtió a la entidad en el referente económico de México. Para la organización política, la fortaleza actual de Nuevo León no es obra de la casualidad ni de discursos recientes, sino el resultado de décadas de planeación, creación de infraestructura estratégica y una sólida alianza con los sectores productivos. El partido sostiene que, bajo las administraciones del tricolor, se sentaron las bases para que el estado atrajera las inversiones más importantes y desarrollara una mano de obra calificada que es orgullo nacional.

Desde la perspectiva del priismo estatal, el desarrollo industrial ha sido siempre la columna vertebral del bienestar de las familias neolonesas. El partido subrayó que impulsar la industria significó, en su momento, garantizar servicios públicos de calidad, certeza jurídica para los empresarios y una conectividad que puso al estado en el mapa global. Para el PRI, gobernar Nuevo León siempre ha requerido una visión técnica y responsable que entienda que la generación de empleos es la mejor política social posible, un enfoque que aseguran ha sido el sello distintivo de su gestión histórica.

El PRI Nuevo León enfatizó que el prestigio de la industria local es un patrimonio que debe cuidarse frente a la improvisación. Los representantes del partido señalaron que el crecimiento debe ser ordenado y sostenible, rescatando aquellos modelos de colaboración entre gobierno, academia e industria que el PRI fomentó con éxito. Para la dirigencia, recordar el origen de la fuerza industrial del estado es un llamado a recuperar la seriedad en la administración pública, asegurando que el progreso no se detenga por falta de visión o mantenimiento en las condiciones básicas para producir.

Asimismo, el partido hizo un llamado a retomar el rumbo de la competitividad que permitió a Nuevo León liderar los indicadores de desarrollo humano. Para el Revolucionario Institucional, ser el “estado fuerte” de México implica resolver los retos actuales de agua, energía y movilidad con la misma determinación con la que el PRI construyó los parques industriales y las presas que hoy sostienen a la metrópoli. El compromiso del partido es claro: defender el modelo de trabajo y esfuerzo que define a los neoloneses, garantizando que el estado siga siendo el motor económico del país.

Finalmente, el PRI Nuevo León reafirmó su compromiso de seguir siendo el aliado de quienes invierten, emprenden y trabajan en la entidad. Con una postura de orgullo por los logros alcanzados, el partido se proyecta como el garante de la estabilidad necesaria para que el crecimiento industrial continúe. El objetivo final es asegurar que el legado de prosperidad que el PRI ayudó a construir se traduzca en una mejor calidad de vida para las próximas generaciones, manteniendo a Nuevo León como una potencia imparable basada en la cultura del esfuerzo y la legalidad.