El inmueble ubicado en el primer cuadro de Monterrey quedó reducido a escombros luego de varias semanas de trabajos.
Una de las viviendas más recordadas por generaciones de regiomontanos fue demolida en el centro de Monterrey, luego de que la antigua casa del animador infantil “Pipo” quedara completamente reducida a escombros.
El inmueble se ubicaba sobre la calle Carlos Salazar, en el primer cuadro de la ciudad, y durante décadas permaneció como un punto emblemático ligado a la memoria colectiva de Nuevo León.
Actualmente el terreno permanece cercado con un portón metálico, mientras al interior todavía pueden observarse restos de materiales, herramientas y escombros derivados de la demolición.
De acuerdo con testimonios de vecinos y comerciantes del sector, los trabajos comenzaron hace aproximadamente dos meses, aunque recientemente las labores se encuentran suspendidas.
Habitantes de la zona señalaron que la desaparición del inmueble ha generado nostalgia entre quienes crecieron viendo al reconocido personaje infantil y recuerdan la propiedad como parte de la historia urbana regiomontana.
Versiones de personas cercanas al sector indican que el terreno habría sido adquirido por una empresa dedicada a la venta de refacciones, la cual presuntamente utilizaría el espacio para ampliar sus instalaciones comerciales.
La vivienda permaneció deshabitada y en deterioro durante más de dos décadas, convirtiéndose con el paso del tiempo en un inmueble abandonado dentro del centro de Monterrey.
La demolición ha generado reacciones entre ciudadanos y usuarios en redes sociales, quienes lamentaron la pérdida de uno de los sitios más representativos vinculados a la historia del entretenimiento infantil en la entidad.

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